Minculturas designa a María Roldán Ruiz al frente de dos museos históricos en Bogotá


Los museos ya no son solo paredes que custodian el pasado; son territorios en disputa, espacios de diálogo y, sobre todo, lienzos donde se pintan nuevas realidades. Con la llegada de María Roldán Ruiz a la dirección de la Casa Museo Quinta de Bolívar y del Museo de la Independencia Casa del Florero, se abre un capítulo donde la historia se cuenta en plural.

María no llega solo con su bagaje como decana y docente, sino con la sensibilidad de una artista. Su visión entiende que los museos son “espacios colectivos y expansivos”. Para ella, la mirada nunca es neutral: su gestión se enfocará en buscar esas “grietas históricas” donde antes hubo silencio, permitiendo que emerjan las voces que la historia oficial decidió invisibilizar.

Bajo su liderazgo, estos lugares emblemáticos se transformarán en escenarios de reflexión crítica. No se trata de aceptar un relato cerrado, sino de incomodar el presente con preguntas necesarias: ¿Desde dónde contamos lo que somos? ¿Quiénes faltan en esta foto de la nación? Es una invitación a entender la cultura no como un objeto de vitrina, sino como una herramienta vital para la construcción de paz y el reconocimiento de nuestra diversidad.

Conozca más detalles del Museo de la Independencia – Casa del Florero


Comunicado de prensa oficial

El Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes designó a María Roldán  Ruiz como directora de la Casa Museo Quinta de Bolívar y del Museo de la  Independencia Casa del Florero. 

Su trayectoria como decana, artista y docente le ha permitido liderar y gestionar proyectos educativos y culturales desde perspectivas críticas einterdisciplinarias. Su ejercicio profesional se ha caracterizado por el diseño  e implementación de propuestas formativas participativas, así como por el fortalecimiento de redes entre instituciones y agentes culturales, siempre desde una ética del cuidado y el reconocimiento de la diversidad. 

Desde una comprensión de los museos como espacios colectivos y expansivos, orientados a activar los patrimonios, las colecciones y la mediación con públicos diversos, María parte de la conciencia de que la mirada no es neutral y de la necesidad de evidenciar grietas históricas. En este sentido, su enfoque busca propiciar la emergencia de voces históricamente invisibilizadas, la circulación de saberes diversos y el aporte de la cultura a la construcción de paz. 

Los museos son territorios complejos, atravesados por relatos cruzados y tensiones históricas. Desde esta perspectiva, la directora propone que la Casa Museo Quinta de Bolívar y el Museo de la Independencia Casa del Florero se asuman como espacios de múltiples tiempos, voces y conflictos, y  no como narrativas cerradas promoviendo una lectura crítica que irrumpe en  la linealidad del relato histórico.  

Asimismo, la problematización se asume como una práctica permanente dentro del quehacer museal. La dirección promoverá preguntas constantes sobre desde dónde se cuenta la historia, desde dónde se conserva y con qué  fines, qué narrativas circulan y con quiénes. De este modo, los museos se proyectan así como espacios que abren conversaciones incómodas pero necesarias, priorizando la reflexión crítica sobre los relatos tradicionales y ampliando las lecturas sobre las independencias, la nación, las memorias y los saberes.

Back To Top